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EL FABRICANTE DE TEJUELAS

EL FABRICANTE DE TEJUELAS Un viejo poblador me servía de guía en medio todo ese monte oscuro e impenetrable, sin alguien que  conociera sus secretos, no tendría destino incursionar en toda aquella bóveda que formaban las grandes lengas que no dejaban penetrar la luz, y luego todos aquellos árboles de menor tamaño, para finamente encontrase en medio  del enmarañado matorral, que traicioneramente escondía pequeños precipicios construidos por la naturaleza a través de los años, con los desechos formados por muchos árboles muertos y rocas desprendidas de las altas cordilleras. Cerca del medio día, seguimos el sendero del rio Moro, para finalmente encontrarnos en el cañadón del rio Cisnes; las quilas nos cerraban el paso a diestra y siniestra, mi caballo sorteaba con dificultad aquellos escalones de agua y barro gredoso, que se pegaba a las patas de los animales, haciendo lento y penoso el avanzar, el quejido lastimero producido por aquellos grandes árboles al rosarse en sus co...

DE PUNTA ARENAS A VALPARAISO

  DE PUNTA ARENAS A VALPARAISO   A pesar que ya han pasado seis décadas de este acontecimiento, aún no me ha sido posible olvidar el viaje que, definitivamente quedó gravado indeleblemente en mi mente hasta los días de hoy. La historia comienza a mediado del mes de marzo del año 1961, cuando en un barco de la de la Armada de Chile; precisamente en el transporte ¨Aníbal Pinto¨, mi hermano Carlos y yo emprendimos un viaje de regreso a Casa de nuestros padres, desde Punta arenas a Valparaíso, para luego vía terrestre llegar a la capital, Santiago de Chile. Echo que, sin duda marco, como antes lo había dicho, mi vida de adolecente y, he pensado ahora compartirlo en un relato, que para algunas personas puede resultar interesante. Siendo uno de los acontecimientos más relevantes que me han ocurrido en mi vida, no me había referido a él ni he intentado llevarlo al relato hasta ahora. Claro para escribir es necesario tener tiempo disponible y, por supuesto, tener claro que se ...
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MI VIDA Y LA PATAGONIA. En la Patagonia norte es un día de otoño el cielo es gris oscuro, el viento besa las nubes y el canto de la lluvia, compone en ráfagas una sinfonía, cuyos arpegios dejan en mi ser, un gusto agridulce. con un dejo de melancolía. Es mi vida en la Patagonia...Su tristeza invade lentamente mi alma, que va diluyéndose como se disipa la niebla en el viento. Es como si el vuelo de una golondrina con sus alas tijereteara el aire, cortando y cegando mi entusiasmo, o que un veloz halcón se hubiera llevado con su rapidez mis ganas de seguir. Entonces mirar el ayer, es para mi inevitable… quisiera retraerme al pasado, o quedarme en él. ¿Cómo anular en mi mente su existencia?, para no tener que arrastrar todo ese lastre, de pensamientos reminiscentes que cargo. Pero sería como negar que existo en este mundo… olvidar que he vivido, que un día he nacido. He sido en esta vida realmente un hombre nómada moderno, llevado por su trabajo a distintos lugares del sur austral de m...
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  DEL LAMENTO DE AYSÉN                      I                         Un angustiado lamento, sutil eco en las montañas surca el aire; cantos desgarrados a los latidos de la desolada y dolorida tierra; sufrientes voces cuyos  quejidos viajan por senderos de escoriales. Son perdidas notas que se escurren en humedad  y lágrimas de la tierra, para estrellarse con la dura roca... La noche de Aisén languidece, el sol de cada día le abandona en las tinieblas de la humareda y sus rayos  la  dejan sola. Dolida le besa el frío inclemente que baja de los  ventisqueros y en la oscuridad de la humareda implacable abatida, desfallece. Melodía de los vientos crueles de la patagonia desconocida , que callan al filo de la aurora... las llamas lamen la vida de Aisén  y barren las montañas herida...
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   ODIOSA ESPERA Entre muchas voces, escucho tu voz. Suave, débil, gélida, extraña, lejana. ¿Brindaré mil caricias a mi loco sueño? Más es en mi alma sólo es un iluso antojo. Entre muchas voces, escucho tu voz. Más la inercia de ese sueño, derrumba mis castillos de papel, diluye la ilusión. Embriagadora figura, sombra imaginaria. Entre muchas voces, escucho tu voz. Bella quimera, mi Principe azul, ¿espera? Dulce cadena fuera, si flor silvestre fuese, armoniosa esperanza cada día deshojo. Entre muchas voces, escucho tu voz. Vivir para ti amor quisiera, morir en ti. Es la atrevida ambición de mi corazón. En el fulgor de la esperanza amanecí. Entre muchas voces, escucho tu voz. Odiosa espera al amor...¿Tal vez puede ser nunca jamás o mañana? Alto cielo, me desespera, me llama. Entre muchas voces, escucho tu voz. Cual niña traviesa llega la ilusión, recojo esa ilusión en tenue silencio. Corazón aquieta mi desesperación. Entre muchas voces, escucho ...