DEL LAMENTO DE AYSÉN I Un angustiado lamento, sutil eco en las montañas surca el aire; cantos desgarrados a los latidos de la desolada y dolorida tierra; sufrientes voces cuyos quejidos viajan por senderos de escoriales. Son perdidas notas que se escurren en humedad y lágrimas de la tierra, para estrellarse con la dura roca... La noche de Aisén languidece, el sol de cada día le abandona en las tinieblas de la humareda y sus rayos la dejan sola. Dolida le besa el frío inclemente que baja de los ventisqueros y en la oscuridad de la humareda implacable abatida, desfallece. Melodía de los vientos crueles de la patagonia desconocida , que callan al filo de la aurora... las llamas lamen la vida de Aisén y barren las montañas herida...