EL FABRICANTE DE TEJUELAS
EL FABRICANTE DE TEJUELAS Un viejo poblador me servía de guía en medio todo ese monte oscuro e impenetrable, sin alguien que conociera sus secretos, no tendría destino incursionar en toda aquella bóveda que formaban las grandes lengas que no dejaban penetrar la luz, y luego todos aquellos árboles de menor tamaño, para finamente encontrase en medio del enmarañado matorral, que traicioneramente escondía pequeños precipicios construidos por la naturaleza a través de los años, con los desechos formados por muchos árboles muertos y rocas desprendidas de las altas cordilleras. Cerca del medio día, seguimos el sendero del rio Moro, para finalmente encontrarnos en el cañadón del rio Cisnes; las quilas nos cerraban el paso a diestra y siniestra, mi caballo sorteaba con dificultad aquellos escalones de agua y barro gredoso, que se pegaba a las patas de los animales, haciendo lento y penoso el avanzar, el quejido lastimero producido por aquellos grandes árboles al rosarse en sus co...